Si buscas una bebida fresca, ligera y muy fácil de preparar para los días de calor, el batido de sandía y pepino es una combinación que merece la pena probar. La sandía aporta su sabor dulce y jugoso, mientras que el pepino añade un punto vegetal muy fresco que equilibra perfectamente la receta.
Además, ambos ingredientes tienen un elevado contenido en agua, por lo que el resultado es especialmente refrescante. Es perfecto para tomar a media mañana, en la merienda o simplemente cuando te apetece una alternativa casera a los refrescos y otras bebidas más azucaradas.
Lo mejor es que preparar un batido de sandía y pepino apenas lleva unos minutos. No necesitas ingredientes complicados y puedes personalizarlo fácilmente añadiendo limón, lima, menta o incluso un poco de jengibre.
Ingredientes batido de sandía y pepino
Para preparar aproximadamente dos vasos de batido de sandía y pepino necesitarás:
- 400 g de sandía fría y sin pepitas
- 1/2 pepino
- Zumo de 1/2 limón o lima
- 4 o 5 cubitos de hielo
- Unas hojas de menta o hierbabuena, opcional
- Un pequeño trozo de jengibre fresco, opcional
- Agua fría, solo si quieres una textura más líquida
La sandía será la auténtica protagonista de la receta, así que intenta elegir una pieza madura, dulce y jugosa. Si además la guardas previamente en la nevera, el batido quedará mucho más refrescante sin necesidad de utilizar demasiado hielo.
En cuanto al pepino, puedes utilizarlo con o sin piel. Si tiene una piel fina y lo has lavado correctamente, puedes conservarla. Si prefieres un sabor más suave y una textura más uniforme, pélalo antes de introducirlo en la batidora.
No es necesario añadir azúcar. Una sandía madura ya proporciona suficiente dulzor de forma natural. Antes de añadir cualquier endulzante, prueba el batido: probablemente descubrirás que no necesita nada más.
Como hacer un batido de sandía y pepino
Preparar un batido de sandía y pepino es muy sencillo. Empieza cortando la sandía en trozos medianos y retirando la corteza. Si encuentras alguna pepita, elimínala antes de triturar.
A continuación, lava el pepino y córtalo en varias rodajas. No hace falta que los trozos sean demasiado pequeños porque después vamos a triturarlo todo.
Introduce la sandía y el pepino en el vaso de la batidora. Añade el zumo de medio limón o lima y los cubitos de hielo. Tritura durante unos segundos hasta conseguir una bebida uniforme y sin trozos grandes.
La propia sandía contiene mucha agua, así que inicialmente no añadas más líquido. Si después de triturar prefieres una consistencia más ligera, incorpora un pequeño chorrito de agua fría y vuelve a batir.
Para conseguir un sabor todavía más fresco puedes añadir unas hojas de menta o hierbabuena. Otra opción es incorporar un trocito muy pequeño de jengibre fresco si te gustan los sabores ligeramente más intensos.
Una vez triturado, puedes tomarlo directamente o pasarlo por un colador si prefieres una bebida más fina. Sin embargo, dejar la pulpa proporciona una textura más parecida a la de un auténtico batido y permite aprovechar mejor la fruta.
Un truco sencillo es congelar previamente algunos cubos de sandía. Puedes utilizarlos en lugar de parte del hielo para conseguir una textura más fría y cremosa sin diluir el sabor.
También puedes preparar una versión tipo granizado aumentando la cantidad de hielo y triturando hasta conseguir una consistencia más espesa. Para una presentación diferente, sírvelo en un vaso alto con una rodaja fina de pepino, un pequeño triángulo de sandía y unas hojas de menta.
El batido de sandía y pepino está especialmente rico recién hecho y bien frío. Si lo preparas con antelación, guárdalo en un recipiente cerrado dentro de la nevera y remuévelo antes de servir, ya que los ingredientes pueden separarse ligeramente con el reposo.
